Cenar en La Habana Vieja significa comer rodeado de 500 años de historia - plazas coloniales, fachadas barrocas y estrechas callejuelas. Para explorar La Habana Vieja a pie antes de cenar, consulta nuestra guía de barrios y paseos por La Habana. La escena de los paladares aquí va desde lugares turísticos en las plazas principales hasta joyas escondidas en calles secundarias. Para explorar La Habana Vieja a pie antes de cenar, consulta nuestra guía de barrios y paseos por La Habana.
1. Doña Eutimia
Reconocida como la mejor cocina cubana tradicional en La Habana Vieja, servida en un pequeño espacio colonial a pasos de la Catedral. La ropa vieja se considera la mejor de la ciudad - cocinada a fuego lento, perfectamente sazonada y de textura suave. Los frijoles negros son sedosos y los plátanos bien crujientes. Llega temprano; la fila se forma rápido y hay apenas unas pocas mesas disponibles. Los platos que salen de las cocinas de La Habana Vieja están arraigados en la tradición - explora el glosario de comida cubana para entender cada término del menú.
2. El Del Frente
La azotea cuenta con una pequeña piscina y vistas sobre los tejados de La Habana Vieja hasta el puerto. El ambiente es joven y animado. El trío de ceviche (pescado, camarón y pulpo) es el plato obligado, acompañado de creativos cócteles con ron cubano y frutas tropicales. El equipo también gestiona O'Reilly 304 al otro lado de la calle, para una experiencia más informal.
3. Jíbaro
El pionero del concepto del campo a la mesa en La Habana Vieja. El chef se abastece de granjas orgánicas fuera de la ciudad y el menú cambia con las estaciones. Paredes de ladrillo visto, plantas colgantes y una carta de vinos pequeña pero cuidada. El pescado a la parrilla con salsa de mango y el plato de vegetales asados son los más destacados. Se recomienda reservar.
4. 304 O'Reilly
El hermano más informal de El Del Frente, al otro lado de la calle. Más asequible, más relajado y excelente para el almuerzo. Estupendas hamburguesas (sorprendente para Cuba), ensaladas frescas y sándwiches creativos. El local de dos plantas tiene una energía joven y divertida. Sin reservas - solo tienes que entrar.
5. La Moneda Cubana
Decorado con antiguos billetes cubanos y monedas de todo el mundo, La Moneda es un lugar divertido y asequible, a un paso de la Plaza de Armas. Las porciones son generosas, los precios justos y los mojitos bien cargados. Ideal para un almuerzo tranquilo mientras recorres el barrio colonial.
6. Lo De Monik
El mejor lugar de brunch en La Habana Vieja. Un pequeño y colorido café que sirve excelente café, jugos frescos, tostadas de aguacate, huevos y sándwiches creativos. Parece más un café moderno de Brooklyn que un restaurante en Cuba - en el mejor sentido. Perfecto para recargar energías antes de un día de exploración.
7. Paladar San José
Un restaurante de patio escondido que los locales adoran y que los turistas aún no han descubierto del todo. La langosta aquí es notablemente más barata que en los lugares orientados al turismo de las plazas, y igual de fresca. El pargo entero frito es otro de los platos ganadores. El patio se llena de música en vivo las noches de fin de semana.
8. Café El Escorial
En la hermosa Plaza Vieja, El Escorial tuesta sus propios granos en el lugar - el aroma se percibe desde una cuadra antes. Es más café que restaurante, pero los cortaditos y las pastas lo convierten en la parada perfecta a media mañana. También venden bolsas de café recién tostado. Se disfruta mejor en la terraza observando la vida de la plaza.
Consejos para Comer en La Habana Vieja
- Evita los restaurantes de las plazas principales con captadores agresivos en la puerta - suelen ser caros y de calidad mediocre. Aléjate 1 o 2 cuadras de cualquier plaza para encontrar mejor relación calidad-precio.
- El almuerzo es el momento ideal: La misma comida, menos aglomeración y a veces precios más bajos que en la cena.
- La comida callejera está en todas partes: Las ventanillas a lo largo de la Calle Obispo venden cafecitos, rebanadas de pizza y croquetas a precios muy bajos.
- Revisa bien la cuenta: Algunos restaurantes turísticos añaden cargos inesperados. Pregunta sobre los cargos por servicio antes de ordenar.
- Reservaciones: Imprescindibles en Doña Eutimia y El Del Frente. Los demás aceptan clientes sin reserva.